Qué aportan las relaciones humanas

Hace unos días practiqué un deporte de riesgo: llamar con el móvil a un posible partner. Algo que la Generación Z calificarían de carcas puesto que durante una llamada no puedes borrar ni volver atrás…es lo que tiene una comunicación más humana.

Si te soy sincero le iba a enviar un mensaje por LinkedIn, pero se me fue la olla y llamé. Después de conversar con esa “sonrisa” que se nota al otro lado del teléfono, me dijo antes de despedirse “agradezco tu llamada, la gente apenas llama por teléfono”.

Ciborgs comunicadores, es en lo que nos estamos convirtiendo. WhatsApp, LinkedIn & company nos están comiendo la tostada y la supuesta inmediatez y comodidad del uso de las redes sociales nos está mermando nuestra capacidad humana. Sí, me refiero a esa que nos hace sentir, escuchar, ver y tocar al otro.

En esta vorágine del culto a las pantallas, Google, en un intento por sacarnos de nuestra capsula “pantallística” lanzó la semana pasada Paperphone. Sí, has leído bien y no estoy de broma, es un teléfono de papel; desde tu móvil seleccionas la información esencial para un día y lo imprimes. Si te quieres hacer con uno no tienes que hacer colas, puedes descargar la app.

Qué se le habrá pasado por la cabeza a Google para querer desconectarnos tirando piedras sobre su propio tejado. Lo que se me ocurre es que la intención sea medir el número de veces que se descarga la app y dentro de un tiempo promocionar entre esos usuarios el invisiblephone…

Es como si hace más de cien años Graham Bell, en su intento por desintoxicar a la sociedad del uso del teléfono, hubiese anunciado el yogurtphone, aquella versión casera con la que los niños jugábamos usando dos yogures unidos por un hilo de cuerda.

¿Dónde se fueron tus padres de viaje de novios? ¿Qué es lo último que ha incorporado Instagram? Te preguntarás “a qué viene esto ahora” … Si estás muy puesto en Instagram pero de temas familiares flojeas, bienvenido al club Familiarizados! este enlace te lleva a un vídeo (3min) que lanzó Ikea las pasadas Navidades. No conozco al Manager de comunicación del gigante sueco, pero imagino que su intención era invitarnos a reflexionar que, en el uso de redes sociales, el veneno está en la dosis.

724 hombres es la muestra de un estudio de Harvard. Los investigadores se preguntaron ¿qué marca nuestra calidad de vida? Y tras 75 años (sí, ¡setenta y cinco años!) de seguimiento han concluido que el bienestar y felicidad dependen de la calidad de las relaciones que creamos, sin embargo, no dice nada sobre el uso de redes sociales. Si te pica el gusanillo, puedes ver la ponencia que el director del estudio hizo en TEDx: Robert Waldinger

Como decía Aristóteles: “somos seres sociales por naturaleza” y yo me planteo “parecemos ser seres redesociales”.

¿Formas parte de los seres sociales o de los redesociales? Puedes dejarme un comentario o llamarme…

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